domingo, 14 de junio de 2009

Cornellà, ciudad milenaria


(en castellano)

De golpe, nos damos cuenta que la vida forma parte de un tiempo que casi crece de punta a punta, y se enfila por los rincones más inexplorables, para que nadie pueda saber muy bien dónde está y así, impedirnos de vivir para siempre.

Pero tenemos memoria, e incluso recuerdos tan buenos, que no habría presente si, día a dia, no intentáramos encontrar la razón de viajar más allá y recuperar y vivir los sueños.

Eso sí, tenemos que crecer, tenemos que salir del caparazón, y observar qué queremos recuperar, qué cosas podemos hacer para mantener un buen recuerdo.

Los míos están en Cornellà. Caminan, corren y envuelven todas las calles y edificios de esta ciudad milenaria. Haga sol, viento o caiga una lluvia de mil demonios, estarán ahí.

¿Y hoy? ¿Hará sol, viento, puede ser calor? Me espera un largo paseo por los rincones del tiempo, aquellos espacios y construcciones que cada día me vuelven a ver crecer, porque estoy seguro que Cornellà, algún día, también se acordará de mí.


(en català)

De sobte, ens n’adonem que la vida forma part d’un temps que gairebé creix a banda i banda, i s’enfila pels racons més inexplorables, per tal que ningú pugui saber ben bé ón es i així, impedir-nos de viure per sempre.

Però tenim memòria, i fins i tot records tan bons, que no hi hauria present si, dia a dia, no intentarem trobar la raó de viatjar més enllà i recuperar i viure els somnis.

Aixó sí, hem de crèixer, hem de sortir de la closca, i observar qué volem recuperar, qué coses podem fer per mantendre un bon record.

Els meus són a Cornellà. Caminen, corren i envolten tots els carrers i edificis d’aquesta ciutat mil.lenaria. Faci sol, vent, o caigui una pluja de mil demonis, estaran ahí.

I avui? Fará sol, vent, calor potser? M’espera una llarga caminada pels racons del temps, aquells espais i construccions que cada dia em tornen a veure creixer, perque estic segur que Cornellà, qualsevol dia, també se’n recordarà de mí.

4 comentarios:

ÓNIX dijo...

También yo se que mis días pertenecen a cada rincón y situación que deba presentar mi tierra mágica... Independientemente de lo que suceda, comprendí que no hay lugar alguno donde prefiera estar que mi bella Venezuela...

Saludos...

CharlyChip dijo...

Mi patria chica, mi patria grande, mis recuerdos, siempre estaran tras la frontera intangible del regalo de otros ojos.

En mi memoria como en la fotografía siempre seran el motivo las personas, ellas son las que hacen mágicos los lugares y los tiempos.

Sin ellas nada significan para mi ambos. Sin ellas el espacio ante mis ojos es un erial infinito que nada me dice más alla de las fronteras de mi mente y todo es vacio que borra el tiempo.

Un abrazo

CharlyChip dijo...

Gracias por tu visita Onix.

Tu país es una asignatura que tengo pendiente. Alla tengo a una mitad de la mitad de mi corazon, y donde esta mi gente tengo una deuda con mis alas viajeras.

Un saludo

sara dijo...

Un fantástico artículo Beeril.

Me ha gustado mucho.

Mil besos

Sara